9/6/16

CABEZADAS NO INVASIVAS

CABEZADAS  I


 Existen muchos métodos y tipos de cabezadas, lo que pretendo en este tutorial es facilitar una forma simple a la vez que sencilla de elaborar una cabezada, esta manera de hacer cabezadas me la enseñó Esperanza Elices, amiga y compañera, una ventaja que tiene es que no la construimos con el libro, se realiza a parte como una labor relajante mientras vemos la televisión.
Por contra la altura que alcanza ronda los 2,5-3,0 mm lo que obliga a dejar cejas importantes en los libros, pero dependiendo del tipo de encuadernación puede resultar hasta interesante.
En primer lugar tomo un hilo de los muchos que tengo por el taller que tenga alrededor de 0,5 mm de diámetro y de una longitud aproximada de 30 cm.


Necesito que este hilo tenga una cierta rigidez para poder trabajar bien la cabezada,  para ello lo sumerjo  en el bote de la cola diluida


Una vez que esta el hilo empapado  de cola lo saco a la vez que voy escurriendo la cola sobrante con los dedos índice y pulgar y seguidamente busco un lugar para poder colgar el hilo, en mi caso de la manilla de una puerta, a la vez que le pongo un poco de peso en el  extremo final para que seque estirado


Pasada una hora el hilo está listo para su uso, tendrá la suficiente rigidez para poder trabajar con él, este hilo será el alma de la  cabezada, el eje sobre el que se va trenzado la cabezada.


Busco entre los hilos de colores los más acertados según la encuadernación que vayamos a realizar así como la cuantía de los mismos.


Esta cabezada precisa mínimo dos hilos y diría que máximo 4, aunque pueden ser mas pero no lo aconsejo. Si queremos hacer una cabezada monocolor solo precisamos dos hilos del mismo color.
El hilo que empleo para estas cabezadas es de la marca Gutermann el llamado Torzal poliéster 30 m, dispone de una amplia gama de colores.


El hilo encolado y rigidizado lo doblo por la mitad


La cabezada la voy a construir con dos colores y voy a emplear dos hilos de color amarillo y otros dos de marrón.


Tomo los cuatro hilos y hago un nudo sencillo en uno de los extremos de este grupo de hilos, pero sin cerrar el nudo


Por el centro del nudo paso el hilo rigidizado con la cola y dejo su doblez en el nudo


Aprieto el nudo, de este modo tengo los 4 hilos unidos al alma de la cabezada. En la siguiente imagen se aprecia el nudo y la doble alma sobre la que tejer  una inferior y otra superior, ambas del mismo grosor.


Empiezo a tejer la cabezada, tomo uno de los hilos amarillos de modo que pase por debajo del alma inferior salga entre las dos para dar la vuelta completa a la superior y salir entre las dos


Por si hay confusión y no se aprecia bien en la imagen adjunto el  siguiente esquema.

Hay que tensar bien el hilo amarillo antes de continuar


En esquema

Una vez tensado el hilo 1, tomo el siguiente hilo amarillo (2) de modo que pase por encima del cabo suelto del hilo amarillo anterior,  seguidamente pasa por debajo de alma inferior, sale entre las dos, rodea la superior y sale entre las dos almas


La misma imagen en esquema.

Cada vez que termino la vuelta tenso el hilo, el esquema de la siguiente imagen mostraría este paso.

Seguidamente continúo con el primer hilo marrón (3), pasaría por encima de los hilos 1 y 2 y sigue por debajo del alma inferior, para salir entre las dos almas, rodea la superior hacia atrás y termina saliendo de nuevo entre las dos almas quedando la pasada como aparecen en la siguiente imagen


El esquema de esta pasada sería:

A continuación tenso el hilo 3 y continúo con el hilo 4 repitiendo la pasada ya descrita.


Solo hay que seguir el orden de hilos y con  paciencia ir tejiendo la cabezada, ahora el  primer amarillo… conforme va avanzando la cabezada se aprecia más claramente el orden de los hilos y se aprende a tensar el hilo adecuadamente.


En un tiempo de 30 a 40 minutos se puede hacer una cabezada de 5 cm de longitud


Cuando he conseguido la longitud deseada basta en ese punto aplicar una gota de cola con la punta de una aguja o el punzón


Solo hay que dejar actuar a la cola y cortar los sobrantes de los hilos en ambos extremos de la cabezada.


Esta sería la cabezada con el bordado terminado…


Para poder fijar la cabezada al libro hay que añadirle un suplemento, lo más práctico es un trozo de tarlatana que tenga al menos la misma longitud que la cabezada y ancho como mínimo 2 cm.


A la tarlatana le hago un doblez a un centímetro del lado más largo


Seguidamente enhebro una aguja de coser con un hilo de uno de los colores que tiene la cabezada pero este hilo a ser posible más fino todavía. En mi caso el  hilo enhebrado es amarillo y no tiene nada que  ver  con el que confeccioné la cabezada.


Hago varias puntadas en uno de los extremos de la tarlatana doblada  para fijar el hilo…


Posiciono la  cabezada en  su sitio, la cara buena hacia nosotros y la tarlatana debajo, y doy una puntada atravesándola, no importa que  se vea la puntada este extremo de la cabezada cuando se pegue al lomo del libro debería sobresalir.


Una vez fijadas ambas: tarlatana y cabezada, es fácil mantenerlas en su sitio y tensas alrededor del dedo índice de la mano izquierda, tal como se muestra en la siguiente fotografía.  Se cosen ambas por el  reverso con el hilo amarillo procurando que no sobresalga por la parte delantera de la cabezada y no darse ningún picotazo!.


El tipo de cosido a mano puede ser un pespunte o un punto atrás… lo importante es que ambas vayan quedando unidas y no se vea la puntada por la cara buena.


Una vez finalizado el cosido, fijo el extremo final con una puntada  que atraviese la cabezada.


Es el momento de eliminar el  sobrante de tarlatana, dejo entre 10 y 15 mm,  suficiente para pegar después al lomo del libro.


Normalmente se hace una longitud de cabezada un poco más del doble del ancho del  lomo en lugar de tejer dos cabezadas más cortas; como se va  a cortar la cabezada por la mitad, aplico un poco de cola diluida por el reverso  de este modo cuando la corte a la mitad no se deshilachará.


Ya tengo el doble de cabezada preparada y reforzada con cola diluida que ya ha  secado.


Con las  tijeras corto por la mitad y ya tengo  los dos trozos para las cabezadas de cabeza y pie del libro.


Pegarlas en su sitio ya se ha explicado en tutorial anterior y el resultado final de la misma en  su ubicación es el siguiente.


Si tomo cuatro hilos diferentes y voy tejiendo de uno en uno cada vez… obtengo una cabezada a cuatro colores sucesivos


Siguiendo siempre el mismo orden de los colores: amarillo, verde, azul y rojo


Des mismo modo con otra combinación de colores…


A continuación restos de cabezadas tejidas del mismo modo…


Finalmente adjunto libros encuadernados con  este sistema de cabezada

















 Como podéis observar es una forma sencilla y aparente de confeccionar cabezadas con hilos de colores y lo más importante que NO SON INVASIVAS, no tenemos que taladrar los cuadernillos para fijar la cabezada.

Seguiré con más cabezadas.

Cortesía de M Valero